Encerrada en un cuarto, donde no cabe la luz, me imagino drastricamente mi destino entre el ardor, en mi un pozo me hunde y no puedo respirar, nadando en los atrapados sueños de mi cabeza de cristal, desesperadamente corro en la soledad sin saber como salir. Morir y no volver a despertar, quiero que mis lagrimas me quemen sin parar para asi de mi nariz, ni un respiro soltar.
Quiero acabar arriba del pasto destrozada que mi alma rota este, qu dulcemente los pajaros me cantén la más triste canción.
Porque me gusta que me lastimén y que terriblemente desquite la furia con una navaja de plata.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Fuerte, y sigo pensando...como nos siguen lastimando y esas personas ni sienten, ni saben, y les vale un maldito comino cuanto uno sufre por ellas...
ResponderEliminarY despues llega el momento, en el que te acostumbras...
Es verdad, pero toma en cuenta...Ama de nuevo como si nunca te hubiesen lastimado.
ResponderEliminar